¿Qué son las epífitas?

¿Qué son las epífitas?

¿Qué son las epífitas?

Por: Fotosíntesis Colombia, empresa líder en el rescate y traslado de epífitas en Colombia

Las epífitas, son plantas que germinan y crecen sobre otras plantas. Generalmente no tienen contacto alguno con el suelo y, al contrario de lo que suele pensarse, no son parásitas, ya que no se alimentan de los líquidos internos de la planta hospedera. Entre las epífitas más conocidas se encuentran los musgos, líquenes, orquídeas y bromelias. Existen más de 27600 especies de epífitas, y se estima que el 9 % de las plantas con flores, el 69 % de las orquídeas y el 25 % de las especies de helechos son epífitas.

Según su crecimiento y desarrollo, las epífitas pueden definirse de manera muy general en holoepífitas y hemiepífitas. Las holoepífitas, o epífitas obligadas, pasan toda su vida sobre otra planta, sin contacto alguno con el suelo; las hemiepífitas, también llamadas nómadas o facultativas, germinan sobre otra planta pero a lo largo de su vida pueden prolongar sus raíces hasta alcanzar el suelo. A diferencia de las holoepífitas, las hemiepífitas no dependen de su planta hospedera y pueden germinar y sobrevivir en diversas condiciones. En algunos ambientes con alta humedad, como las selvas intertropicales y los bosques de niebla, la capa de musgo y hojarasca cubre suelo y árboles por igual, formando un continuo de plantas terrestres y epífitas difícil de diferenciar.

Las holoepífitas son hierbas en extremo vulnerables ya que dependen completamente de su hospedero y sustrato de crecimiento. Cuando pierden el soporte de la planta hospedera, las holoepífitas mueren.

Pueden ser plantas muy longevas cuando son llevadas a cultivos, pero en la naturaleza su sobrevivencia depende de la vida media de la rama en la que se fijan y de su árbol hospedero.

Para las plantas en general, el suelo es la mayor fuente de nutrientes y agua, así que las epífitas obligadas tienen que valerse de diferentes adaptaciones morfológicas y de una amplia red de interacciones con otras plantas, animales y microorganismos para hacer posible la vida en la parte alta del bosque. Esto resulta en una distribución vertical que obedece a cambios en las condiciones de humedad, temperatura y luminosidad que se presentan desde el suelo hasta el dosel, así como al cambio de condiciones durante el día y la noche.

Todas estas condiciones varían dependiendo del grado de intervención humana al que los bosques han sido sometidos. Muchas especies de epífitas crecen en hospederos específicos, de larga vida, con cortezas rugosas y de pH neutro. En consecuencia, algunas especies de árboles son muy ricas en epifitismo, mientras que en otras es escaso. Los árboles más antiguos, con mayor tiempo de exposición, también presentan alto epifitismo, frecuentemente en uno solo de sus costados, a consecuencia de la exposición geográfica, dirección del viento y pendiente de escorrentía del agua.

Las epífitas presentan diferentes adaptaciones propias de su modo de vida. Muchas especies de orquídeas tienen en sus raíces una o varias capas de células muertas que les ayudan a captar y retener agua.

Otras epífitas, como las bromelias, presentan vellosidades en las hojas para mejorar la absorción de agua y nutrientes. Las bromelias albergan una gran cantidad de insectos y anfibios, y usan como abono el material orgánico que sus huéspedes producen.

Muchas epífitas presentan modificaciones fisiológicas típicas de las plantas que viven en zonas desérticas, estas modificaciones las hacen metabólicamente más resistentes a la escasez de agua. Las epífitas también se asocian con microorganismos como hongos formadores de micorriza y bacterias solubilizadoras de fósforo que las ayudan a transformar los minerales disponibles en el ambiente.

Suelen ser polinizadas por colibríes y abejas que a cambio reciben néctar; aunque no siempre el polinizador recibe algo a cambio. Los intrincados métodos de seducción de polinizadores en las orquídeas incluyen formas que se asemejan a la pareja del insecto, alimento, o lugares seguros para depositar huevos.

La dispersión de semillas se hace generalmente a través del viento, las semillas de las epífitas suelen ser livianas y en ocasiones presentan estructuras aerodinámicas que facilitan el vuelo y el establecimiento en las ramas de los árboles.

Todas estas interacciones son susceptibles a los cambios en las condiciones ambientales y el disturbio. Por esta razón, las plantas epífitas han sido estudiadas como bioindicadoras de calidad del hábitat.

En sectores conservados, las epífitas son muy diversas y cada especie se encuentra en abundacia moderada. Por otro lado, ante un disturbio o factor estresante, la riqueza disminuye mientras aumenta drásticamente la abundancia de pocas especies resistentes, como la Tillandsia recurvata, quizá la única planta epífita que crece sobre las redes eléctricas de muchas ciudades.

Por su diversidad, fragilidad y alto endemismo, preocupa la conservación de las plantas epífitas y sus redes ecológicas. Los modelos de cambio climático global predicen un aumento de temperatura que afectaría fuertemente a los ecosistemas húmedos de montaña. Muchas especies podrán migrar desde tierras bajas, pero se predice que los ecosistemas andinos y sus especies se enfrentan a la adaptación o extinción, sin posibilidad de migrar y hacer frente a la competencia de los inmigrantes.

En este escenario, las plantas epífitas representan la interfase entre la vegetación y la atmósfera; y con su diversidad y complejas interacciones están entre las especies más seriamente afectadas por el cambio climático.

En Fotosíntesis Colombia somos expertos en ecología, biología, historia natural y taxonomía de las epífitas:

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