RESCATE Y TRASLADO EPÍFITAS DEL OLEODUCTO BICENTENARIO, TRAMO ARAGUANEY – BANADÍA

RESCATE Y TRASLADO EPÍFITAS DEL OLEODUCTO BICENTENARIO, TRAMO ARAGUANEY – BANADÍA

Ejecución del Plan de manejo ambiental y resolución de levantamiento de veda para plantas epífitas. Rescate, traslado, siembra y monitoreo de individuos de especies en peligro de extinción en el tramo Araguaney – Banadía de 230 km (Arauca y Casanare).

Realizamos el rescate de mas de 800 plantas epífitas, el mantenimiento y monitoreo de las mismas durante 3 años con un porcentaje de mortalidad no superior al 5%. Además se llevo a cabo la implementación de más de 150 talleres a comunidades rurales y colegios con la atención de 4.500 asistentes en diferentes municipios del país.

 

Testimonio de: 
Fernando Gutiérrez Montes, Gerente General  del Oleoducto  Bicentenario de Colombia S.A.S.

"El Oleoducto Bicentenario tiene como telón de fondo un país con una admirable riqueza natural. Esta fue una sobrecogedora constatación, que hicimos muy temprano en el proceso de construcción del oleoducto, al recorrer un buen trecho de Colombia para emprender con entusiasmo este proyecto. Cada día nos topamos con un paisaje sorprendente –algún árbol centenario, un río de aguas cristalinas o un altivo pájaro de alas coloridas.

Aquella exuberancia natural fue una motivación para hacer nuestro trabajo bajo el signo de la sostenibilidad y la responsabilidad ambiental, con el convencimiento de que estamos construyendo futuro sin por ello ir en detrimento de la riqueza medioambiental, que es patrimonio de todos los colombianos.

En el proceso de construcción del oleoducto, tal vez la experiencia más rica y a la vez más desafiante, en términos de salvaguarda de la biodiversidad, fue aquella del rescate, traslado y conservación de las plantas epífitas ubicadas en el derecho de vía del Oleoducto Bicentenario, más específicamente en el tramo Araguaney-Banadia.

En el piedemonte llanero, las plantas epífitas que agrupan especies de líquenes, musgos, orquídeas y ciertos helechos, son piezas clave de un delicado orden natural, que fácilmente puede verse alterado.

Por ello, constituía un verdadero reto intervenir en la zona sin causar daño alguno a estas plantas y, en consecuencia, al hábitat local. En consonancia con la licencia ambiental y las indicaciones que en ella nos dio el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, emprendimos el traslado de las plantas epífitas a una reserva natural.

La construcción del tramo del oleoducto donde se hallaban las epífitas le había sido encomendada a la firma Sicim SPA Sucursal Colombia, la cual a su vez designó a Fotosíntesis Colombia para encargarse del transplante de las plantas sobre un corredor de 230 km. Ellos realizaron un trabajo riguroso, que permitió cumplir exitosamente con el propósito que nos habíamos planteado.

La guía ilustrada de epífitas testimonia la meticulosa y a la vez apasionante labor. Detrás de cada imagen capturada se esconde un equipo científico especializado, que con cuidado trasladó las plantas epífitas. Este libro es, en cierta medida, una bitácora de viaje, la memoria de un trabajo que llevamos a cabo con responsabilidad y con gran respeto por la fascinante riqueza natural de Colombia. Así construimos y compartimos país".